Agotamiento relacional e innovación en tiempos de crísis

EVERT SILVA ALIAGA

Estamos ante generaciones más preparadas y sensibles. Las formas relacionales impositivas y unilaterales que ejercen violencias, las cuales fueron poco visibles en el pasado, emergen ahora en una generación de estudiantes, profesores y padres-madres más reactivos ante el dolor y la frustración que producen las diferencias, las divergencias, los conflictos y los daños propios de las relaciones humanas. Se trata de una generación que exige y reclama aquello que para los mayores estaba normalizado.

El problema no radica en los reclamos, sino en las formas y maneras como se hacen. Al carecer de insuficientes competencias comunitarias para comunicar y trabajar con lo diferente y más con lo que nos genera malestar o dolor, se reacciona con prácticas de reclamos y severidad que exponen a la fisura de la confianza relacional o el desencanto del deseo de estar y permanecer en buenas relaciones.

La ampliación de las brechas relacionales está generando rupturas y distanciamientos. Los cambios sociales de los últimos años nos están exponiendo a intolerancias relacionales, polarización de pensamientos y perspectivas de la realidad, malas prácticas de participación e imposibilidad de concretar o posicionar propósitos comunes.

La humanidad se encuentra en la tarea de superar las habilidades ya agotadas.

Estos síntomas están evidenciando la ineficacia personal y social para sostener vínculos, nos indica que nos encontramos ante un agotamiento del paradigma relacional. Las habilidades, formas y procesos de convivencia y vida comunitaria del pasado están agotados, son deficientes e insuficientes.

Una fuerte demanda colectiva se percibe en estos tiempos, lo vemos en la recuperación de prácticas relacionales olvidadas, la búsqueda creativa de nuevas maneras de estar y sentirse relacionados, así como la aparición de prácticas innovadoras y creativas para vincularse, nos manifiestan que la humanidad se encuentra en la tarea de superar las habilidades ya agotadas. En medio de esta crisis, muchos grupos y personas no solo anhelan nuevos y mejores entornos relacionales, han emprendido la exploración, el despertar y el intercambio de competencias relacionales basadas en la noviolencia  y comprometidas con el sostenimiento de vínculos comunitarios más pacíficos .

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